Curiosidades, trucos y más sobre el mundo del electrodoméstico

Schott Ceran ideó las primeras vitrocerámicas en 1971 y desde entonces ha vendido más de 120 millones. Aunque fue en los años 90 cuando supuso una revolución. Con la aparición de la vitrocerámica, se nos ofrece una nueva oportunidad a la hora de equipar nuestra cocina. El sistema consta de una resistencia que produce calor bajo una vitrocerámica. Las resistencias producen calor y lo transfieren al vidrio cerámico, y este calienta el recipiente que necesitamos.

Pero como todos los electrodomésticos, la vitrocerámica tiene sus ventajas y desventajas.

 

VENTAJAS

1) Mantiene bien el calor residual: esto implica que se puede seguir cocinando apagado utilizando el calor almacenado en la vitrocerámica.

2) Fácil de limpiar: dado que es una superficie lisa, solo se necesita un paño húmedo.

3) Calienta progresivamente: una ventaja para cocinar ciertos alimentos que no necesitan ser calentados inmediatamente.

4) Económico: en comparación con la inducción, la vitrocerámica es una opción de bajo coste.

5) Programable: gracias a un temporizador con desconexión automática, la placa se apaga pasado el tiempo seleccionado.

Aunque, el mayor beneficio de una vitrocerámica es la estética moderna que aporta a nuestra cocina. Estas unidades no cuentan con elementos calefactores poco atractivos como otros modelos y se pueden integrar fácilmente en casi cualquier diseño de cocina. Entonces, si nuestra principal preocupación es un estilo de cocina contemporáneo y elegante, definitivamente tendremos que considerar invertir en una vitrocerámica.

 

DESVENTAJAS

1) Más lento: aunque puede ser una ventaja, se tarda más en cocinar los alimentos.

2) El consumo eléctrico es elevado: al ser más lento, consume más tiempo en la preparación de los alimentos que la inducción, por ejemplo.

3) No se enfría inmediatamente: esto puede ser un problema; si olvidamos retirar el recipiente cuando esté listo, podríamos quemarnos.

4) Se raya fácilmente: al ser una superficie lisa, nuestras ollas o cacerolas podrían rayarla, pero el uso de productos de limpieza especializados reduce este riesgo.

En términos generales, las vitrocerámicas son un poco más frágiles que otros modelos y, como resultado, requieren procedimientos de limpieza especiales. La mayoría de los fabricantes ofrecen soluciones, con productos de limpieza especializadas para garantizar que no rayemos la vitrocerámica mientras limpiamos, aunque estos productos suelen ser especialmente caros.

 

¡Bienvenido al Blog de Electrobueno!